
El empresario gallego José Mª Rivera Corral emigró a México a finales del siglo XIX donde consiguió forjar una pequeña fortuna. Sin embargo, pese a la buena posición social y económica que alcanzó, decidió volver a su Galicia natal. A su vuelta fundó la fábrica "La Estrella de Galicia" dedicada a fabricar cerveza y hielo, cuyo nombre rememora el de "La Estrella de Oro", negocio que había montado en Veracruz.
La empresa coruñesa funcionó bien hasta la Primera Guerra Mundial, donde aumenta la dificultad de conseguir algunas de las materias primas necesarias en la elaboración de la cerveza, especialmente del lúpulo. Para paliar esta carencia en 1914 se decidió traer desde Inglaterra cepas de lúpulo de la variedad golden. Su cultivo fue extendiéndose entre los agricultores españoles hasta tal punto que se formó la Sociedad Española de Fomento del Lúpulo, cuyas actividades comenzaron en las plantaciones de la Granja Agrícola de La Coruña, propiedad del empresario gallego.
Debido a su afán de crecimiento y sus dotes de empresario Jose Mª Rivera decide enviar a su hijo Ramón Rivera a cursar sus estudios en los Jesuitas de La Guardia y más tarde en Hamburgo. Así, años después tendrá el honor de ser el primer español en titularse como maestro cervecero en la famosa École de Brasserie de Nancy. Una vez terminados sus estudios comienza la codirección de la empresa junto a su padre, iniciando en los años 20 el proceso de mecanización de la fábrica; cambios que permiten absorber el incremento en la demanda producido por la buena aceptación popular de su cerveza.
Debido a la Guerra Civil Española y a la Segunda Guerra Mundial sufre una crisis que terminará en los años 50, donde la empresa vuelve a sufrir una nueva remodelación con la automatización de los procesos productivos. Así la empresa deja de ser un negocio con métodos artesanales convirtiéndose en una moderna fábrica que aumenta día tras día su producción. Este incremento se ve respondido por un incremento en la demanda que finalmente obliga a construir una fábrica de mayor capacidad que ubicarán en el Polígono Industrial de La Grela en La Coruña, pues la situada en Cuatro Caminos no permitía ya ampliaciones por encontrarse dentro del núcleo urbano.
El 30 de noviembre de 1972 se produce el primer cocimiento en las nuevas instalaciones, convirtiéndose la antigua fábrica en una cervecería emblemática que a día de hoy sigue funcionando. Tras el fallecimiento de Ramón en 1973 y de Jose Mª hijo en 1975 el control de la empresa lo toma el equipo profesional de la fábrica junto con los nietos del fundador, fallecido en 1964. Llegaba el turno de la tercera generación Rivera, continuando así el carácter familiar de la sociedad.
Llegan los años 90 y la empresa continúa con su expansión a nivel nacional e internacional, dirigiéndose en principio hacia el resto de España y seguidamente hacia Europa, EEUU, Sudamérica y África. La empresa comienza a crear otras bebidas como vinagres, zumos, sidras y agua mineral.
Actualmente la empresa ha cumplido ya más de 100 años y es la única empresa cervecera gallega pues primero Cervezas San Martín, de Orense, en 1982 y luego la Unión Cervecera, de Vigo, en 1990 cerraron ya sus puertas. La cuarta generación de los Rivera produce actualmente más de 650 000 hectolitros de cerveza y sigue ampliando la empresa.