
El pasado 23 de mayo se jugaba en Atenas la final de la Liga de Campones entre el Milán y el Liverpool con el resultado de 98 toneladas de latas de cerveza en las calles. Según un funcionario, durante las tareas de limpieza de las calles atenienses se llenaron siete camiones enteros de latas de cerveza. Puesto que cada camión de los utilizados almacena cerca de 14 toneladas se puede estimar que prácticamente se recogieron 100 toneladas de basura generada por la ingesta de cerveza.
Las autoridades griegas sabían que llegarían a la ciudad más hinchas de los que cabían en el estadio por lo que para evitar altercados se acondicionaron varias zonas de la ciudad para poder seguir el partido. En ellas se concentró a los seguidores italianos e ingleses deseosos de animar a su equipo, que mientras veían el partido por pantallas gigantes instaladas a tal fin, consumían cerveza sin cesar. No hace falta destacar los efectos que produce la bebida de cerveza en el cuerpo humano, pero según cita la noticia las zonas de concentración de hinchas tuvieron que ser lavadas varias veces con jabón.
Por cierto, al que le interese cómo acabaron las latas de cerveza estas fueron recicladas. Y el partido 2-1 a favor del Milán.